River Plate se quedó sin chances de clasificar a la Copa Libertadores 2026 luego de la eliminación de Boca frente a Racing, resultado que era la última vía posible para que el equipo de Marcelo Gallardo accediera al máximo certamen continental. Con esta definición, el Millonario disputará la Copa Sudamericana, torneo al que accede por su rendimiento durante el 2025.
La caída de Boca terminó con cualquier especulación: River necesitaba que su clásico rival fuera campeón del Clausura para entrar por la tabla anual, pero sus propios resultados lo habían dejado sin margen. Cuarto en el Apertura, cuarto en la Libertadores, semifinalista de Copa Argentina, octavo en el Clausura y cuarto en la tabla anual, el equipo dependía exclusivamente de terceros para sostener una esperanza que se extendió hasta el 7 de diciembre. Así, se cortó una racha de 11 años consecutivos en la Libertadores con 58 triunfos, 41 empates, 22 derrotas, dos títulos, una final y tres semifinales.
Además del golpe deportivo, River afrontará un fuerte impacto económico. Mientras que la Libertadores podía otorgarle hasta 38,3 millones de dólares desde la fase 2, la Sudamericana ofrece un máximo de 11,59 millones, casi 27 millones menos. A eso se suma que la Libertadores entrega puntos para el Mundial de Clubes 2029, una carrera en la que el club ahora queda más comprometido, además de posibles pérdidas en televisación y contratos de sponsoreo.
Tras las vacaciones y la pretemporada, River aguardará el sorteo de la Sudamericana a mediados de marzo, donde será el 30° clasificado entre equipos ya confirmados de Brasil, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela, Chile, Ecuador, Colombia y Argentina. Será la primera vez que dispute este torneo bajo el formato actual y con la obligación de evitar un nuevo año decepcionante.



