El abogado Matias Sotelo, defensor de Jonas, el joven de 20 años que denunció haber sido agredido y privado de su libertad en un aserradero de Eldorado, se refirió este lunes en comunicación con Eldópolis Radio 106.3 al avance de la causa judicial y puso especial énfasis en la situación del documento firmado en una escribanía, uno de los aspectos que genera mayor incertidumbre en la investigación.
En ese sentido, el letrado aseguró que, según la información que le fue transmitida por la familia, la firma del joven no habría sido certificada. “Según lo que me relata la madre, que habló con el escribano, él no certificó la firma de Jonas. El instrumento que firmó todavía sigue en la escribanía sin certificación, a la espera de que Jonas se acerque, si así lo desea”, explicó.
El abogado indicó que esta situación es central para la causa y deberá ser analizada en profundidad. “La función de un escribano notario es dar fe pública de los actos ante su presencia. Por eso habrá que ver cómo actuó, quién atendió a Jonas y qué pasó en ese momento”, señaló, y agregó que, de acuerdo a lo relatado por la víctima y su madre, “aparentemente fueron atendidos por la secretaria y no por el escribano”.
En relación al documento firmado, sostuvo que Jonas podría dejarlo sin efecto. “El escribano dejó abierta la posibilidad de que Jonas se acerque y desista de la firma y de todo el contenido del documento. La firma está estampada, pero no certificada, y eso queda a decisión de la víctima”, remarcó.
El defensor también confirmó que el notario se comunicó con la familia durante el fin de semana. “El notario se contactó con la mamá y con Jonas, dejó su número de teléfono y se puso a disposición para que, cuando ellos lo decidan, puedan resolver esta situación”, afirmó.
Sobre el hecho que originó la causa, el abogado recordó que todo comenzó como un conflicto laboral. “Se trató de una situación que empezó siendo laboral y terminó en la justicia penal. Un joven de 20 años, con algunos meses trabajando en un aserradero de la zona oeste de la ciudad, vuelve de un reposo médico y exige el pago de montos que se le adeudaban”, relató.
Según explicó, la negativa del joven a firmar documentación en blanco fue el punto de quiebre. “Ante la negativa de firmar papeles en blanco, la situación escaló a niveles impensados. La oficina termina siendo llaveada y el dueño del aserradero junto a sus dos hijos lo amenazan y lo agreden física y psicológicamente”, expresó.
El abogado detalló que Jonas trabajaba en una relación laboral no registrada. “Estaba trabajando en negro. Tras el accidente laboral, le ofrecieron un seguro de accidentes personales, no una ART. La relación iba a seguir estando en negro, con una cobertura mínima”, explicó, y sostuvo que la negativa del joven a aceptar esa situación “pudo haber generado la molestia de la patronal”.
Respecto al traslado a la escribanía, el letrado fue contundente: “Después de la agresión física, estas personas lo llevan por la parte de atrás del aserradero hasta una escribanía local. Él va escoltado por los hijos del empresario y el empresario conduce el vehículo”, afirmó, y agregó que Jonas “nunca tuvo acceso ni conocimiento del contenido de los papeles que firmó”.
En ese marco, consideró que se está ante hechos de extrema gravedad. “Estamos investigando privación ilegítima de la libertad, extorsión y lesiones. Podemos estar hablando de un secuestro, incluso de un secuestro extorsivo, que es cuando se obliga a una persona a hacer algo contra su voluntad”, señaló, al tiempo que aclaró que la calificación legal “puede agravarse conforme avance la investigación”.
El abogado también destacó el trabajo policial y judicial. “Desde que se realizó la denuncia el viernes, la policía trabajó muy bien. Se tomaron declaraciones, se hicieron exámenes médicos y se actuó durante todo el fin de semana, lo cual es fundamental porque hay pruebas que deben recolectarse de inmediato”, afirmó.
Entre esas pruebas, mencionó el secuestro de un objeto contundente y material fílmico. “Sabemos que en la escribanía hay cámaras y que ese material iba a ser aportado o secuestrado por la policía. También hay cámaras en los accesos del aserradero. Todo eso va a servir para reconstruir la secuencia completa”, explicó.
Finalmente, el defensor remarcó el impacto que el hecho tuvo en la víctima. “Es un joven que estaba dando sus primeros pasos en el mundo laboral y que vivió una experiencia tremenda. Esto le va a quedar para toda la vida”, expresó, y concluyó: “Nos vamos a constituir como querellantes particulares para acompañar a la Fiscalía. Esto recién comienza, pero ya hay pruebas muy contundentes”.


